Proponen producir energía eólica en Uruguay

Proponen producir energía eólica en Uruguay

30.01.2006 | 15.56
La empresa alemana Innovent está pronta para instalar un parque eólico cerca de la Barra del Chuy con capacidad para abastecer a unas 120.000 personas, dijo el representante de la firma en Uruguay, Federico Nogués. El proyecto está aprobado y sólo falta el compromiso de UTE de que va comprar la energía. “Necesitamos el apoyo oficial, que el Estado financie la transición a energías renovables”, afirmó.

JOSÉ IRAZÁBAL:
Este podría ser un año clave en el diseño de una nueva matriz energética nacional. En particular para incorporar, entre otras cosas, la tan comentada energía eólica.

ANDRÉS GIL:
De hecho, la Dirección Nacional de Energía tiene a estudio un decreto que habilita a UTE a comprar energías alternativas y, según hemos podido averiguar, el mismo está a punto de ser aprobado.

JI – Lo más importante es que esto va más allá de la intención del gobierno, porque hay empresas extranjeras interesadas en incursionar en el campo de la generación eólica en Uruguay.

AG – Concretamente, es el caso de la alemana Innovent Windenergie, una firma especializada en esa área y que aguarda la autorización para instalarse de lleno en Rocha, al tiempo que ya apuesta a ampliar su proyecto a los departamentos de Treinta y Tres y Cerro Largo.

JI - ¿Cuán redituable puede ser producir energía eólica en Uruguay? ¿En qué están los planes de esta empresa en particular? Vamos a conversarlo con el representante de Innovent en Uruguay, Federico Nogués.

***

Nogués, ¿dónde lo localizamos hoy?

FEDERICO NOGUÉS:
En este momento estamos en el departamento de Cerro Largo haciendo algunos trabajos de campo, como les llamamos habitualmente.

JI – Lo que habla de que la empresa se está moviendo, no está quieta en este sentido.

FN – Por supuesto, además Innovent no está sola en Uruguay, tiene un gran equipo de gente muy preparada y capacitada para llevar adelante este y otros proyectos más que están por venir.

JI – Hablemos de la empresa. ¿Qué nos puede contar de sus antecedentes?

FN – La empresa Innovent tiene su matriz en la ciudad de Varel, Alemania. La empresa tiene una experiencia de más de 10 años en el mercado internacional de energía eólica, actualmente tiene parques en funcionamiento en todo el mundo: Francia, España, Alemania, Turquía, Suecia, China, Taiwán y Brasil. En Uruguay hace tres años que nuestra empresa se encuentra realizando estudios preliminares para la promoción y el desarrollo de proyectos de energía eólica. En el año 2003 hubo un llamado de UTE a expresiones de interés para la generación de energía eólica, que al final no tuvo andamiento. Se presentaron más de 60 empresas.

AG – Antes de pasar a Uruguay, esta empresa alemana Innovent, ¿produce energía? ¿Es intermediaria? ¿Es consultora? ¿Concretamente en qué área de todo el negocio se concentra su actuación?

FN – Innovent abarca todas las etapas del desarrollo de energía. Primero identifica potenciales lugares, desarrolla el proyecto, lo implanta y lo administra. La idea en Uruguay es instalar este primer parque eólico que se adjudicó y venderle la energía a UTE, que tiene el monopolio.

AG - ¿Cómo llegaron a Uruguay? Porque estamos hablando de varios países, pero quizás todos con un nivel de exposición o de atractivo bastante alto: Alemania, Francia, España, Turquía, Suecia, China, Taiwán, Brasil. ¿Por qué Uruguay?

FN – Volviendo a lo que le decía, después de ese llamado que hubo en 2003 decidimos con los directores de Innovent, a pesar de la negativa, hacer un proyecto y presentarlo en el Ministerio de Industria y Energía para que siguiera su curso normal. Por más que se sepa que hay buenos vientos en Uruguay y por más que usted tenga un lugar determinado, hay determinadas gestiones que cualquier empresa que desee instalarse va a tener que hacer.

AG – Y esas gestiones prosperaron.

FN – En ese momento, a pesar de que no hubo una continuidad después del llamado, hicimos un proyecto. Por supuesto que el camino es el Ministerio de Industria y Energía, lo presentamos ahí, después pasó a la Ursea, a la parte jurídica, se pidieron documentos, toda la parte legal que uno tiene que presentar para cualquier proyecto normal, y después de un tiempo tuvimos la buena noticia, el 14 de noviembre de 2005, de que el actual gobierno había autorizado el primer proyecto oficial para la instalación de un parque eólico de 30 megavatios en el departamento de Rocha. 30 megavatios porque en aquel momento el llamado era para el montaje de un parque eólico de estas dimensiones, entonces, a raíz de ese llamado de UTE en el 2003 terminamos haciendo ese proyecto.

JI – ¿Estamos hablando de un parque eólico grande, chico? ¿Puede darnos alguna idea, algún ejemplo concreto?

FN – 30 megavatios atenderían unas 120.000 personas. Estamos hablando de que posiblemente este parque eólico en Rocha pueda atender las necesidades eléctrica de Rocha y de algún departamento más, por ejemplo Treinta y Tres.

JI - ¿De cuántos molinos estamos hablando concretamente en ese parque?

FN – La cantidad de molinos va a depender de lo que resuelvan los ingenieros de Innovent en Alemania en el sentido de que los aerogeneradores, como se les llama, tienen cada uno una capacidad diferente. Usted puede poner un aerogenerador de 1 mega, de 2 megas, de 3 megas, entonces la cantidad de molinos va a depender de la máquina que se coloque. Es un aspecto técnico que se resuelve a último momento, cuando tengamos la palabra final por parte de la compra de energía.

JI - ¿Uruguay es un país que da ventajas para la energía eólica?

FN – Las ventajas las empezamos a tener ahora. Todos sabemos que no hay una legislación, un marco regulatorio, estamos esperando este decreto; y por otro lado UTE ha anunciado que posiblemente se haga una licitación. Nosotros creemos que una licitación no sería lo ideal para Uruguay porque si bien usted va a cotizar precios y le va a comprar al que cotice más bajo, de repente el que cotiza más bajo no tiene el proyecto aprobado. . Instrumentar un proyecto de estas características no es algo fácil, no se hace de un día para el otro, se necesitan mediciones que hay que hacer durante un año y medio o dos para tener seguridad de que los vientos son buenos, porque nadie va a venir a invertir 60, 70, 80 millones de dólares para después descubrir que los vientos no son buenos. Hay una serie de elementos que llevan al punto en el que en un plazo de en un año, se esté en condiciones de comenzar la construcción del parque eólico en Rocha, debido a que estamos con todo pronto.

AG – A propósito del parque eólico, ¿dónde se instalaría? ¿Y en qué consiste? Porque uno tiene la imagen de esos aerogeneradores blancos tan característicos en varias zonas de Europa, pero seguramente hay mucho más que eso.

FN – El lugar es un campo de más de 650 hectáreas.

AG - ¿En qué zona?

FN – En la zona de la barra del Chuy, sobre la ruta 9. Ya tenemos un contrato de largo plazo con la firma dueña del terreno que nos va a permitir, si todo corre bien, instalar este primer parque eólico de 30 megavatios.

En cuanto a las características de los parques eólicos, la idea que tenemos en Uruguay es un conjunto de torres de acero. Son torres de 100 metros, que calculando desde el piso hasta la punta de la pala llegan a los 136 metros de altura, o sea que son verdaderos edificios. Por un tema de generar empleo –cuanto más mano de obra local y nacional se pueda generar más se moverá toda la economía, lo que para nosotros es importantísimo– decidimos construir estas torres de hormigón. Las torres tienen unos 6 metros de diámetro –imagine 6 metros por 100 metros de altura–, son huecas, adentro tienen un ascensor y arriba va el aerogenerador, que pesa unas cuantas toneladas junto con las palas.

AG - ¿La empresa aprueba eso? ¿Está técnicamente probado que una solución diferente de la tradicional es viable?

FN – No es diferente, Innovent ya ha tenido algunas experiencias con este tipo de material, y además es interesante porque como está próximo a la playa duraría más, hay un tema de mantenimiento. Sabemos que la salinidad afecta al hierro un poco más. Esto no sería ningún emprendimiento no analizado, la posibilidad está, la vamos a manejar.

JI - ¿Qué tecnología se emplearía? El tema del cuidado del ambiente está en el orden del día, supongo que hay un estudio de impacto ambiental en este tipo de emprendimientos.

FN – Previo a lo que vaya a suceder con UTE… La gran duda que tenemos es cuánto nos va a pagar, porque esto pasa por lo siguiente: en cualquier proyecto de generación de energía eólica que se instale en cualquier parte del mundo hay un cálculo, una regla de tres: si yo vengo e invierto tantos millones de dólares en este parque eólico, quiero poder ganar algún dinero, por lo tanto necesito una tarifa rentable a la inversión con -un contrato a largo plazo-. Destacando que la vida útil de las máquinas se calcula en 20 años, es por esto que pensamos en un contrato a largo plazo. Por lo tanto, el gran tema para este nudo es la tarifa que UTE va a pagar a la empresa para ser realmente prácticos y aprovechar la nota que usted nos está haciendo.

AG – Por lo que usted dice, es evidente que el proyecto depende de una decisión del gobierno uruguayo de autorizar a UTE a comprar la energía. ¿Es UTE el único destinatario posible de la energía que van a producir, o hay alguna alternativa, por ejemplo Brasil, ya que estamos hablando de un departamento que tiene frontera con ese país?

FN – Para la política de Innovent sería interesante que eso lo decidiera Uruguay, sería muy bueno que Uruguay pudiera exportar su excedente de energía a Argentina o a Brasil, sería fantástico. La empresa apuesta a lo seguro, la idea es que el gobierno le compre energía, como sucede en el mundo. Evidentemente también podría ser un privado, pero sería un poco más complicado y habría que estudiarlo, porque esto sería un gran proyecto nacional, 30 megavatios atenderían a unas 120.000 personas, es mucha energía para suministrarla a un privado y correr con el riesgo de largo plazo de que no pueda pagar y la empresa acabe perdiendo la inversión. Lo seguro sería el gobierno, al punto de que hubo un decreto para excedentes de energía de producción de privados, justamente para darles seguridad a las personas que están produciendo energía. UTE fijó los valores para energías excedentes, pero esto estaría en otra área, sería producción de energía, Innovent quiere producir energía a gran escala, no sería una cosa puntual.

JI – Si bien en los últimos meses la Dirección Nacional de Energía ha trabajado en la regulación de una plaza energética que contemple las energías renovables, Uruguay aún carece de un marco legal que regule las condiciones para que operen las plantas generadoras de este tipo de energías alternativas. ¿Cuáles son las principales trabas que encuentran en este sentido?

FN – Lo fundamental es la tarifa, ¿a cuánto vamos a competir?, ¿qué es lo que el gobierno considera que se puede pagar por este tipo de energías? Estuvimos conversando con el director general de Energía y sus asesores, y el gran tema, como lo definió él, es la tarifa, porque tampoco está muy claro cuál es el valor a pagar. Por eso necesitamos mantener una instancia de diálogo que nos permita llegar a un acuerdo de ambas partes con el fin de aprovechar esta oportunidad única y concreta de inversión al máximo a corto plazo. No tenemos un marco regulatorio, necesitamos que el gobierno fije esta tarifa y que sea una tarifa promocional, económicamente rentable para la inversión. Acordado este punto, Innovent se compromete a colocar en funcionamiento en un año y medio el primer parque eólico en Rocha y a expandir sus inversiones adonde soplen los vientos. Necesitamos el apoyo oficial, que el Estado financie la transición a energías renovables, como ha sucedido en todo el mundo.

AG – En muchos países del mundo, por no decir la amplia mayoría, el desarrollo de la generación de la energía eólica ha tenido una participación importante de subsidios. En esa tarifa que usted maneja, ¿habría implícito algún tipo de subsidio?

FN – Sí, pero no sé, si se toma como base el decreto de excedentes de energía que UTE hizo para privados estamos muy cerca de lo que nosotros pretendemos, muy cerquita. Hay que ver un tema de costo/beneficio, es una inversión para el país, es una energía nueva, limpia, renovable, todos sabemos que por el momento que el planeta Tierra está viviendo necesitamos empezar a apostar a este tipo de tecnologías. Durante la crisis de 2004 quedó muy claro que este tipo de problemas no es casualidad, es el resultado de un desinterés y una falta de investigación por parte de los gobiernos que fueron pasando sin apostar al futuro porque la solución tenía que ser rápida, ya.

Si investigamos las fuentes energéticas con las que Uruguay cuenta hoy, de toda la energía que consume más de la mitad, el 56,3 por ciento, viene del petróleo, en segundo lugar está la hidráulica con un 24 por ciento y en último lugar la energía producida por la leña, que es un 17 por ciento. Esto deja bien claro que de las tres principales fuentes energéticas que el país tiene, la única que es 100 por ciento autóctona es la leña. Petróleo no producimos, quedamos dependiendo de la suerte de que llueva a tiempo; si no llueve resolvemos comprarles energía a nuestros vecinos y pasamos a depender de las condiciones de ellos, vamos a tener que negociar. En la última crisis que tuvimos con Argentina la suspensión de los contratos de suministro de energía –esto fue en 2004– dejó claro que las posibilidades de comprarle a Brasil son muy limitadas por las dimensiones de la actual interconexión, se compra pero hasta cierto punto. El problema con nuestros vecinos es que no tenemos la seguridad de hasta cuánto nos pueden vender, de repente de un día para otro los contratos se cortan o el suministro de Brasil es imposible y no nos queda otra que prender las famosas centrales térmicas para cubrir la demanda. El tema es cuánto le cuesta al país, en la crisis de 2004 le costó entre 600.000 y 800.000 dólares por día prender las centrales. Esto hasta los nuevos acuerdos, continuó por mucho tiempo.

AG – Usted manejó algunos porcentajes a propósito de cómo está compuesta o qué origen tiene la energía utilizada en nuestro país. ¿Hay alguna estimación de qué porcentaje se puede llegar a cubrir, según las condiciones climáticas, a partir de la energía eólica?

FN - ¿En megavatios?

AG – Sí.

FN – En términos de inversión no habría problemas, llegando a un acuerdo en el tema de la tarifa, por ejemplo, tenemos un proyecto aprobado de 30 megas en Rocha, pero por allí el ministro de Industria y Energía nos dice: “Estamos con un tema real que todo el mundo conoce, el tema energético, todos los años apostamos a si Salto, si Argentina, entonces, para solucionar este problema y para que sea económicamente bueno para el país, necesitamos 150 megas, 200 megas, 500 megas”. Innovent está dispuesta a invertir en esa cantidad, el consumo de energía que pueda necesitar el país va a depender de Industria y Energía. Si queremos poner un parque eólico para decir que Uruguay tiene esta energía corremos el peligro de que pasen muchos años –no creo que vaya a suceder ahora, y mucho menos con este gobierno porque realmente ha demostrado que está reactivando cosas que por mucho tiempo se vieron encajonadas– y tengamos un simple parque eólico que acabe sirviendo simbólica y técnicamente.

AG – Ustedes han dicho en más de una oportunidad que la ecuación sería: en cuanto ustedes estén dispuestos a comprar, nosotros estamos dispuestos a producir, pero yo le preguntaba si por las condiciones climáticas de Uruguay hay algún tipo de límite para la generación de energía eólica. Supongo que ustedes tienen estudios de campo realizados.

FN – En el proyecto que tenemos en Rocha, para ser más precisos cerca de la barra del Chuy, estamos hablando de unos 5 kilómetros de la frontera de Brasil; si andamos unos 15 kilómetros más vamos a estar a unos 20 kilómetros en total de Santa Vitoria do Palmar, en territorio brasileño. En Santa Vitoria do Palmar la empresa Innovent hace tres años que hace estudios, mediciones de viento, tiene una torre, que es como una torre de radio, de 60 metros, que tiene a 60 y 30 metros dos anemómetros y otros aparatos más de medición de vientos, y todos los meses durante tres años se levantó esa información, se levanta en unos chips, es descodificada en Alemania y el resultado de ese análisis es que los vientos en esa región –cuando digo esa región usted puede calcular un promedio de 80 a 100 kilómetros– soplarían entre 7,5 y 8,3 metros por segundo. Entonces los vientos son buenos e Innovent lo tiene comprobado, por eso hicimos este proyecto y lo presentamos, ya sabíamos que la región tenía un potencial.

¿Por qué queremos apostar a una expansión desde este primer proyecto que se va a realizar en el Chuy? Porque sabemos que sobre la costa de Treinta y Tres también hay buenos vientos (el 6 de enero firmamos un acuerdo con el intendente Gerardo Amaral por el cual nos comprometemos por un lado Innovent y por otro la Intendencia a promover juntos e impulsar en el país la posibilidad de desarrollar las mediciones de vientos preliminares que tenemos que confirmar desde la subestación Santa Vitoria do Palmar para concretar la instalación de un parque eólico en el departamento) y estamos interesados además en Cerro Largo, hay mediciones de más de dos años en el paraje Arbolito, estuvimos conversando con el intendente y le manifestamos en forma oficial el interés de Innovent de desarrollar el proyecto porque ya tiene las mediciones e invertir. Estamos esperando una respuesta por parte del intendente, que estaba estudiando una serie de puntos.

Hay idea de crecer y no en el aire, por lo menos en el departamento de Rocha está confirmado que hay vientos, y los departamentos de Treinta y Tres y Cerro Largo ya tienen sus mediciones y estarían confirmadas. Entonces que los vientos soplan en Uruguay está confirmado, la gente de Innovent, que ya tiene una larga experiencia de más de 10 años, no va a decir que viene a invertir en Uruguay sobre la base de información de los vientos que tal vez no sean buenos.

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Transcripción: María Lila Ltaif Curbelo
Edición: Mauricio Erramuspe